¿Que dice la Biblia sobre la Envidia?

 CITAS BIBLICAS

Génesis 26:14

Génesis 30:1

Genesis 37:11

Job 5:2

Eclesiatés 4:4

Isaías 14:12 al 17

Juan 10:10

Proverbios 27:4

Filipenses 4:12,13

Colosenses 3:1-4

Proverbios 14:30

Proverbios 27:4.


1 Corintios 3:3.

 

La palabra envidia viene del latín invidere, compuesta de "in" (poner sobre, ir hacia, tambien significa contra) y "videre" mirar o ver , entonces envidia   se traducía como ‘mirar con malos ojos’, ‘envidiar’, ‘sentir antipatía’, formado con el verbo videre ‘ver’ --a partir del indoeuropeo weid- ‘mirar’-- con el prefijo latino in- ‘contra’; o sea que, equivale a ‘ver negativamente’ o ‘mirar con hostilidad’. Tambien puede significar "poner la mirada sobre algo que no es tuyo".

En palabras mas sencillas :  Envidia es el sufrimiento, el pesar, la amargura que siente una persona cuando a su prójimo le va bien en cualquier área de la vida.

Por lo regular la envidia nace cuando alguien obtiene algo que otro no tiene y lo desea.

Ponemos como ejemplo cuando alguien progresa y compra un buen vehículo,  cuando alguien cae bien a los demás, cuando alguien realiza un buen trabajo, cuando alguien tiene una buena casa, tambien cuando alguien tiene un ministerio, despierta la envidia, en muchos casos de aquellos que no tratan de superarse y mejorar o que no quieren que otros lo hagan. Ver las citas biblicas Génesis 26:14 ;Génesis 30:1 .

El envidioso le busca defectos a los bienes, a las bendiciones y a las cualidades de sus hermanos, , de sus amigos, de sus vecinos, de sus compañeros de trabajo, de sus autoridades, de sus familiares y esto lleva al envidioso a hablar mentiras de los demás.

 

La envidia se puede evitar:

1.- Cuando deseamos el bien a nuestros semejantes;

2.- Estando conforme con lo que tenemos y Dios nos ha dado; sea mucho o sea poco y aunque otro tenga más.

Debemos darle gracias a Dios porque él sabe hasta donde podemos recibir, hay que dejar la codicia y la ambición desmedida que nos lleve a fallarle al Señor violando sus mandamientos, y deseando el mal al prójimo hasta llegar a ser un instrumento en las manos de satanás y sus espíritus de demonios que incitan a la envidia y de ahí caer en otros pecados peores.

 Las consecuencias de la envidia es ofender a Dios, ofender al prójimo, ponerle defectos y perdernos en el Infierno por envidiosos sino nos arrepentimos y la dejamos, y que la forma de evitar la envidia es alegrándonos con el bien y el progreso de nuestros semejantes y estar conforme con lo que Dios no haya dado y nos pueda dar en un futuro.

Por lo cual, quien peca con la envidia, debe convertirse a Jesucristo y vivir de acuerdo a sus enseñanzas escritas en la Biblia.